La inteligencia artificial se aplica en diversos campos incluida la resolución de conflictos, planteando importantes interrogantes y desafíos. ¿Puede la IA ser ética?
Inteligencia artificial. Interrogantes y desafíos
En un encuentro en el que se habló de nuevas miradas, nuevos desafíos de esta época, Alfredo Bozzeti(1) hizo un pequeño repaso por algunos hechos inquietantes de nuestros días:
“Todos sabemos la historia Blockbuster, que era el número uno en alquiler de películas en el mundo y ocurre la llegada de una plataforma que se llama Netflix. Hoy solo queda un Blockbuster que, junto con Airbnb, lo van a alquilar a chicos para pijamadas. Los bancos que creían que nadie los iba a tocar, están siendo hackeados y puestos en jaque por toda la organización Fintech, las criptomonedas, Mercado Libre Argentina que tiene emitidas alrededor de catorce (14) o quince (15) millones de tarjetas de crédito prepagadas. Es decir, segmentos muy arraigados empiezan a ser hackeados por la realidad. Esta realidad viene de la mano de otras plataformas que tienen una particularidad: no son dueños de las infraestructuras. Uber no tiene coches, Airbnb no tiene casas, YouTube no produce el contenido y Booking no es dueño de ningún hotel. Estas economías de plataformas se meten en el medio de los servicios tradicionales que estuvimos acostumbrados y hacen que la economía cambie. Por otro lado, luego de varios rescates al sistema financiero, habiendo sufrido algunos, no se sabe muy bien si hubo una persona o un grupo de personas, pero de alguna manera se inventa el Bitcoin. Satoshi Nakamoto, nadie sabe muy bien quién es, algunos creen que es Dorian Nakamoto, quien tiene afinidad con la criptografía, pero básicamente lo que sucede es que este nuevo modelo no sólo trae una criptomoneda al mundo nuestro, sino también un protocolo de trabajo y es hoy lo de que denominamos Blockchain: un nuevo modelo para almacenar información y que hasta ahora ha demostrado ser inviolable, teniendo unas características muy puntuales como el “sin fronteras”, entre personas, totalmente descentralizado sin un banco que la emita y que se impone en el mercado con preservación de valor”
¿Cómo se aplica la inteligencia artificial a la resolución de conflictos?
En punto al abordaje de los conflictos, hace referencia a los sistemas de resolución de disputas en línea que, si bien tienen la capacidad de resolver un millón quinientos mil conflictos en cuatro años a través de la plataforma Ethereum, también presentan aspectos tan novedosos que nos llevan a interrogarnos si estamos preparados para absorber semejantes novedades y, finalmente, si realmente tenemos una capacidad de cambio como se puede llegar a necesitar, porque se habla de Cortes Descentralizadas, en particular y sobre los modelos de Blockchain y de Smart Contract, surgen dos plataformas que permiten no solo armar convenios, sino también fijar los tribunales para resolver cualquier disputa que suceda y plazos de entre tres días y una semana para resolver los eventuales conflictos tiempos que en la justicia tradicional son utópicos y pagando un canon adicional puede apelar.
Pero ¿qué característica tiene de particular este modelo? Cuando las partes demandan una solución, intervienen los denominados “jurados populares”, que no necesitan tener ninguna capacidad jurídica ni deben ser jueces, simplemente personas que tienen la posibilidad de comprar estas criptomonedas y postularse como jurados. Estos jurados se anotan para resolver la situación y si ganase la postura que ellos están presentando, se llevan las criptomonedas de los que perdieron. Es decir, en el fondo de esa justicia transaccional hay un negocio para los jurados.
Poder judicial, Inteligencia Artificial y ética
Aparece claramente aquí que esto puede ser un futuro de plataforma que ponga en jaque todos los sistemas de abordaje de conflictos que conocemos, especialmente al Poder Judicial.
Y aquí aparece el segundo gran interrogante que formula Valentina Grazia Sapuppo: ¿es posible desarrollar una Inteligencia Artificial (IA) ética?.
Sapuppo dice que el objetivo de una IA fiable requiere un enfoque holístico y sistémico, que implique la fiabilidad de todos los actores y procesos pertenecientes al contexto sociotécnico del sistema a lo largo de todo su ciclo de vida.
Señala que en el desarrollo de sistemas de IA que pueden considerarse éticos, la UNESCO ocupa un lugar central; en 2021 produjo la «Recomendación sobre la Ética en la Inteligencia Artificial» que, adoptada por 193 Estados miembros, establece diez principios declarados fundamentales para garantizar un enfoque ético centrado en los derechos humanos de la IA:
1. Proporcionalidad y prohibición del daño;
2. Seguridad y protección;
3. Derecho a la intimidad y protección de datos;
4. Gobernanza y colaboración multisectorial y adaptativa;
5. Rendición de cuentas y responsabilidad;
6. Transparencia y explicabilidad;
7. Supervisión y determinación humana;
8. Sostenibilidad;
9. Concienciación y alfabetización;
10. Equidad y no discriminación.
La Unión Europea también expresó su visión de apoyar el desarrollo de una regulación ética, segura y vanguardista de una IA. En 2018, el Grupo de los 52 expertos creado por la Comisión Europea, presentó un informe titulado Directrices éticas para una IA digna de confianza, con el objetivo de establecer las bases para que los seres humanos y las comunidades desarrollaran confianza en el progreso de las nuevas tecnologías. Son siete requisitos clave:
1. Mecanismos de intervención humana y supervisión;
2. Resistencia y seguridad;
3. Confidencialidad y gobernanza de los datos;
4. Transparencia y trazabilidad de los sistemas y modelos;
5. Diversidad, no discriminación y equidad;
6. Bienestar social y medioambiental;
7. Accountability.
Además, según las Directrices, un sistema de IA s digno de confianza si reúne los siguientes caracteres:
1. Legalidad;
2. Ética;
3. solidez, tanto técnica como social, necesaria para minimizar los daños involuntarios.
Después de citar varias iniciativas internacionales como el Comité Ad Hoc sobre IA (CAHAI) del Consejo de Europa (COE), que asignó al Comité de Inteligencia Artificial (CAI) la función de redactar un instrumento jurídicamente vinculante sobre el desarrollo, el diseño y la aplicación de sistemas de inteligencia artificial, que culminó en 2023 con el Proyecto Cero Revisado de la Convención Marco sobre Inteligencia Artificial, Sapuppo concluye que:
- Queda mucho trabajo por hacer y que todavía no estamos preparados para responder a la pregunta.
- Está claro que el mundo necesita reglas para la IA en beneficio de la humanidad.
- Es necesario desarrollar un enfoque global común sobre los principios básicos que deben regir la forma en que, como humanidad, desarrollamos y utilizamos los sistemas de IA.
Citas:
- Director del Centro de Planificación Estratégica del Poder Judicial de la Provincia de Río Negro.
- Abogada, especialista en el mundo digital, Protección de Datos y Ciberseguridad, ética de la información, inteligencia artificial y blockchain
- Inteligencia Artificial Ética. Herramientas para la protección de los seres humanos, Revista de Ciencia de la Legislación Nro. 14 de la USAL, octubre 2023, Cita: IJ-IV-DCCCXLIX-149, Buenos Aires, Editores Fondo Editorial.
