Grageas para el estudio de la percepción

Gragea Nro. 1

Mountcastle, V. (1975) The view from within: Pathways to the study of percepción, The Johns medical journal.

Todos creemos vivir inmersos en el mundo que nos rodea, sentir sus objetos y acontecimientos con precisión, y vivir en el tiempo real y ordinario. Afirmo que todo esto no es más que una ilusión perceptiva, dado que todos nosotros nos enfrentamos al mundo desde un cerebro que se halla conectado con lo que está “ahí afuera” a través de unos cuantos millones de frágiles fibras nerviosas sensoriales. Esos son nuestros únicos canales de información, nuestras líneas vitales con la realidad. Estas fibras nerviosas sensoriales no son registradoras de alta fidelidad, dado que acentúan ciertas características del estímulo y desprecia otras. La neurona central es un contador de historias, por lo que respecta a las fibras nerviosas aferentes, y nunca resulta completamente fiable, permitiendo distorsiones de cualidad y de medida en una relación espacial forzada, aunque isomórfica entre “afuera” y “adentro”. La sensación es una abstracción, no una réplica del mundo real.

Todos nosotros vivimos dentro del universo – la prisión – de nuestro propio cerebro. A partir de él, se proyectan millones de frágiles fibras nerviosas sensoriales, en grupos adaptados de modo único a captar los estados energéticos del mundo entorno: calor, luz, fuerza, composición química. Es lo único que conocemos directamente todo lo demás es una inferencia lógica.

Los estímulos sensoriales que nos llegan se traducen en las terminaciones nerviosas periféricas, despachándose sus réplicas nerviosas hacia el cerebro, a la gran capa gris de la corteza cerebral. Los utilizamos para trazar mapas, dinámicos y continuamente puestos al día, del mundo exterior y de nuestro lugar y orientación en él, así como de los acontecimientos que en él se dan. En el nivel de la sensación, las imágenes de ustedes y las mías son virtualmente las mismas, siendo fácilmente identificables mediante descripción verbal o reacción común.

Más allá de eso, cada imagen se une a una información experiencial genética y almacenada que hace que cada uno de nosotros sea exclusivamente privado. A partir de esta totalización compleja, cada uno de nosotros construye en un nivel superior de experiencia perceptiva su propia y personalísima visión interior[1].

Gragea Nro. 2

Martyniuk, C, (1994) Positivismo, hermenéutica y teoría de los sistemas, Biblos.

La naturaleza física está compuesta por elementos dados por los sentidos. No son las cosas, los objetos, los cuerpos, sino los colores, los tonos, las presiones, los espacios, las duraciones (lo que habitualmente llamamos las sensaciones) los verdaderos elementos del mundo. Todo lo que es psíquico se puede o se podrá descomponer en sensaciones elementales. La teoría física, descripciones de los datos de los sentidos. No existe nada que esté dentro de los cuerpos físicos. Con Schopenhauer diré que todo lo que se puede decir es nuestra particular representación. La subjetividad dejará de ser sede de la objetividad, para convertirse en fundadora del nuevo sistema de referencias en cuanto que sede de la sensación- representación[2]. El mundo de la fenomenología es un mundo nuevo, en el que viven los hombres y del cual ellos son su fuente. Por estar en el mundo estamos condenados al sentido y no podemos hacer nada, no podemos decir nada que no tome un nombre en la historia (Merlau-Ponty, Fenomenología de la Percepción). La percepción -uno de los comienzos del comienzo, una experiencia ambigua que envía nuestro cuerpo por el mundo y el mundo por nuestro cuerpo- será un texto donde la forma lejos de su condición de posibilidad será la misma aparición del mundo. Mundo del que no tiene sentido preguntarse acerca de su realidad, como si se tratara de oír lo que se dice. El mundo no es una suma de cosas que siempre podría ponerse en duda. El mundo es el gran reservorio, de allí las cosas se sacan, es esa gran obra inacabada, nunca constituida en su totalidad. René Magritte comenta su pintura “La condición humana”, de 1933 y dice: Frente a una ventana, vista desde el interior de una habitación, coloqué una pintura que representaba exactamente la parte del paisaje que quedaba oculta por la propia pintura. En consecuencia, el árbol representado impide la visualización del árbol situado detrás suyo, fuera de la habitación. Por así decirlo, el árbol existe de dos maneras simultáneas en la mente del espectador, dentro del cuarto, en la pintura, y fuera del cuarto en el paisaje real. Y esto se asemeja en la manera en que vemos el mundo, lo consideramos exterior a nosotros, pese a que no es sino una representación mental de nuestras experiencias internas (Douglas, Hofstadter, Escher, Bach).[3]

Gragea Nro. 3

De Bono, E. (2014) Aprende a pensar por ti mismo, Paidós.

La percepción nos ofrece los ingredientes para el pensamiento, es el modo en que contemplamos el mundo, en que lo dividimos en partes que podemos manejar, es la elección de los temas a considerar en cada momento, el hecho de ver un vaso medio lleno o medio vacío.
La mayor parte de nuestro pensamiento cotidiano tiene lugar en la etapa de la percepción. Sólo aplicamos estos procesos como si fueran matemáticas en asuntos técnicos.

En el futuro, probablemente los ordenadores se encargarán de todas las facetas del procesamiento del pensamiento, dejando a los seres humanos el aspecto extraordinariamente importante de la percepción. La excelencia del procesamiento de ciertos ordenadores no podrá compensar las deficiencias de la percepción. Por lo tanto, el aspecto de la percepción será todavía más importante en el futuro.
La mayoría de los errores del pensamiento no son en absoluto errores de la lógica, sino de la percepción, o de ver una situación solo de una forma en particular. Sin embargo, hemos insistido en la creencia de que la lógica es la parte más importante del pensamiento y apenas hemos hecho nada con la percepción.
También hemos creído que la lógica por sí misma sería capaz de ordenar nuestras percepciones. Esto no es verdad, porque no se trata de un sistema cerrado que solo puede trabajar con lo que tiene. La percepción es un sistema generativo que se abre a lo que no está presente. Esta mala interpretación sobre el poder de la lógica es uno de los principales defectos del pensamiento tradicional. Surge a raíz de no poder distinguir entre la previsión y el a posteriori. Es totalmente cierto que la lógica a posteriori puede señalar las deficiencias de la percepción, pero no es lo mismo que reparar en ellas en primer término.
Lo que es obvio a posteriori puede no ser visible en la fase previa. No poder darnos cuenta de esto es la causa de muchos de nuestros errores sobre el pensamiento.
Actualmente creemos que la percepción tiene lugar en un sistema de información auto organizado a través de los canales nerviosos del cerebro. Esto implica que la información y la superficie tienen su propia actividad y que la primera se organiza en grupos, secuencias y patrones[4].

Las percepciones son una realidad. Son el modo en que vemos el mundo o la forma en que nuestra mente organiza lo que está recibiendo en ese momento. Los hechos se pueden utilizar para cambiar nuestras percepciones, pero al final solo podremos actuar según las mismas. La verdad subyacente es irrelevante.
No sirve de nada decir que una percepción es falsa o ignorada. Es una realidad cierta o no.
Nuestra percepción también ha de tener en cuenta las de los demás. Tiene que considerar las distintas percepciones ajenas[5].

Gragea Nro. 4

De Bono, E. (2010) Más allá de la competencia, Paidós.

Cuando miramos el mundo nunca vemos datos puros. Los datos que recibimos ya están organizados en patrones debido a la experiencia previa (la naturaleza autoorganizada de la mente). La organización en patrones, secuencias o grupos se denomina percepción.
En consecuencia, percepción es la agrupación de factores que efectuamos cuando miramos el mundo. Concepto es la agrupación que realizamos cuando miramos hacia adentro, hacia nuestra experiencia disponible.
Cuando hemos agrupado elementos en una percepción, generalmente le damos un nombre a esa agrupación: flor, montaña, etc.
Solo podemos recibir información en los patrones que ya se han formado[6].

Imagen de Kağan Karatay por Pexels

Gragea Nro. 5

De Bono, E. (2006) El pensamiento lateral, Paidós.

La percepción es siempre una cuestión de elección, aun cuando la elección la haya hecho por nosotros nuestra experiencia o educación o la emoción del momento. El gran sofista Protágoras solo creía en las percepciones. El mantenía que el mundo era según cada persona elegía verlo. Su famoso dicho: “El hombre es la medida de todas las cosas” expresa esta versión bastante individual de la verdad. Todas las percepciones son igualmente verdaderas[7]. El mundo interior es el mundo que existe en nuestras mentes: el mundo de la percepción. El mundo exterior es el mundo de ahí afuera: la realidad que tenemos que afrontar normalmente. Protágoras: Lo que a mí me parece verdad es la única verdad para mí, no puede haber ninguna otra. Ningún hombre puede decirle a otro hombre que su verdad perceptual está equivocada. Las cosas son como uno las percibe. Protágoras señaló que todas las percepciones y juicios eran igualmente verdaderos, pero no todos eran igualmente válidos. La creencia es una verdad del mundo interior. En una versión más poderosa una creencia es una percepción que nos obliga a ver el mundo de tal manera que la percepción sea válida. Si crees que alguien es repugnante, tu percepción seleccionará aquellos aspectos del comportamiento que validan tu creencia. Los sistemas de creencias son circulares y, por consiguiente, difícil de interrumpir. No están respaldados por la evidencia en el mundo exterior, una vez que se han formado. Cualquiera que sea de hecho la información en el mundo exterior, la percepción escogerá la forma de estructurarla para que apoye la creencia[8].

Gragea Nro. 6

Bunge, M. (2011). El problema mente-cerebro, un enfoque psicobiológico, Tecnos.

La percepción no es, ni la sensación, ni la detección. Sentimos frío, sentimos hambre o dolor, pero no percibimos ni el frío, ni el hambre, ni el dolor. Tener sensaciones es detectar en forma inmediata: esto es lo que hacen los sensores.
Percibir es, descifrar o reconocer un mensaje sensorial: es ver una mancha redonda como una pelota, oír el pulular de una sirena como una señal de alarma.
La sensación solo necesita detectores o sensores, la percepción necesita, además órganos que sean capaces de interpretar lo que ha sido sentido.
Un detector es un neuro sensor (o neuro receptor) si y solo si es un sistema neural o está asociado directamente con un sistema neural.
Los neuro sensores están agrupados formando sistemas, siendo la actividad o función específica de estos sistemas percibir.
Los neuro sensores, no son solo detectores de inputs ambientales, están bajo la acción constante del SNC por medio de fibras aferentes gamma, su estado depende de la estimulación externa y del estado del SNC. Esto explica por qué percibimos los estímulos siempre de distinto modo.
Percepción: Ver una cosa como un pájaro son maneras de percibir. Percibir es siempre percibir algo. Percibir no es copiar es construir. Los ladrillos de estas construcciones perceptuales son la sensación, la memoria y las expectativas.
La percepción no exige la presencia de una cosa externa que es percibida, incluye la percepción normal y las alucinaciones. Se debe tener en cuenta la naturaleza activa y creativa de la percepción, y por tanto, también el hecho de que un mismo sistema perceptual que se encuentre en estados diferentes percibirá el mismo objeto de modo diferente[9].

Destaca la diferencia entre la cosa en sí y la cosa para nosotros, es decir entre el objeto autónomo y la percepción o concepción que tenemos de él (Ej. Venus).
Moraleja: la percepción proporciona información sobre la realidad, solo nos muestra su piel, su apariencia. Percibir incluye construir, no es lo mismo que elaborar conjeturas. Es verdad que la percepción está influida por las hipótesis y la creatividad.
(Realismo ingenuo: Percibimos las cosas como son)[10].

Gragea Nro.7

Mas Colombo, E., Rched, G., Imbriano, A., Iglesias, R. (1986). Psicofisiopatología, EUKA Editorial.

Dos formas de percibir:

  • Percepción sensorial: percibir imágenes sensoriales
  • Percepción intrapsíquica: percibir complejas vivencias intelectuales resultantes de la elaboración del pensamiento y vivencias de la vida psíquica superior que concierne al plano espiritual.

Aparato sensorial:

  1. Capta estímulos internos: sentido de orientación, kinestésico y cinestésico.
  2. Capta estímulos externos: los sentidos.

Cada uno de estos sentidos se corresponde con un área cortical definida donde el estímulo será elaborado y comprendido:

  • Centro visual: parte interna del lóbulo occipital, ambas márgenes de la cisura calcárea.
  • Centro auditivo: tercera circunvolución temporal.
  • Centro olfatorio: circunvolución del hipocampo.
  • Tacto y sensibilidad general: circunvolución postrolándica ascendente del lóbulo parietal.
  • Centro del gusto: no conocido totalmente.

En estos centros corticales es recibida la sensación, la que posteriormente en base a procesos elaborativos en los que actuarán predominantemente la memoria, se transformará en percepciones a nivel de zonas corticales vecinas. En estos centros de elaboración perceptiva se fijará el material cognitivo y se facilitará el conocimiento, la evocación y el material asociativo[11].

Gragea Nro.8

Calcaterra, R.A. (2016). El sistema conflicto. Análisis y Gestión Estratégica de Conflictos. Hacia un nuevo paradigma en la Administración de Justicia, Grupo Editorial Ibañez.

Las señales acerca de un objeto que los elementos sensoriales envían a la corteza cerebral son todos iguales y a esto von Foerster llamó codificación indiferenciada; la diferenciación se produce en el ámbito de la corteza[12]. Reitero: cibernéticamente, los seres humanos estamos considerados como sistemas nerviosos que aprehendemos los datos del mundo externo a nosotros mismos a través de nuestros sentidos y los construimos por medio de sistemas complejos denominados esquemas, que interpretan y reinterpretan la información sensorial (…) El modo peculiar que tenemos los seres humanos de organizar nuestras experiencias, de almacenarlas en la memoria y de expresarlas son las narraciones[13].

Notas al pie

  1. Capítulo: “Introducción”.
  2. Capítulo 1, punto 6: “Conocimiento y error”.
  3. Capítulo 2, punto 2: “El mundo de la fenomenología”.
  4. Capítulo: “Introducción”.
  5. Capítulo 10: “La etapa de la información. La percepción”.
  6. Cap.5: “Concepto e información”.
  7. Cap. 2: “Orden a partir del caos”.
  8. Cap. 26. “Mundo interior vs mundo exterior”.
  9. Capítulo 4, “Sensación y percepción”.
  10. Capítulo Interludio. “Ding an sich versus Ding Für uns”.
  11. Capítulo 1: “Psicofisiopatología de la sensopercepción”
  12. Capítulo 4, pág. 69.
  13. Hacia un nuevo paradigma en el sistema de Administración de Justicia: el modelo de Análisis y Gestión Estratégica de Conflictos, en Argenjus-Argentina Justicia. “Justicia y medios alternativos”, trabajos del Concurso Argenjus 2009/2010 “10 años por la Justicia”, La Ley SAeI.

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