Conflictología y Administración de Justicia – En homenaje a Eduardo José Cárdenas

Un homenaje a Eduardo José Cárdenas, juez pionero e innovador, cuya mirada sistémica transformó el abordaje del conflicto familiar en la administración de justicia. Su legado articuló derecho, salud mental e interdisciplinariedad.

Rubén A. Calcaterra

Como hago periódicamente, hace unos días abrí una caja rotulada “Material para procesar”, y me encontré con una entrevista que Héctor P. Label² le hiciera al entonces juez Nacional de Primera Instancia en lo Civil Dr. Eduardo José Cárdenas³, a quien tuve el altísimo honor de conocer, tratar y aprender de él.

Hoy, con la perspectiva y el tamiz de 34 años, tuve la certeza de la necesidad de dedicarle estas líneas a modo de homenaje a quien admiré y admiro como persona, como innovador de la práctica judicial en tiempos difíciles para ello, como hombre de derecho y como visionario. 

Juez Eduardo José Cárdenas

Eduardo José Cárdenas fue un pionero en el abordaje al conflicto familiar desde un juzgado a partir de abrazar la epistemología sistémica. Fue un factor determinante en el desarrollo del derecho de familia como una rama independiente del derecho civil, en la creación de los tribunales de familia y en el proceso de interfase entre el derecho de familia y la terapia familiar sistémica. 

Preocupado por la relación entre la ley y la salud mental, sostenía que la salud mental no solamente es un proceso interno o clínico, sino también un proceso de fractura, de ruptura de toda una red que hasta entonces había mantenido a esa persona y eso tiene que ver con el derecho, en especial con el derecho civil. 

Entendía a la demanda de la gente en tribunales como una metáfora del sistema familiar, como una petición especial en un momento especial; un momento de crisis, de tránsito en el que la familia se está abriendo a un sistema de autoridad y de ley. 

Hacía la diferencia entre el juez-árbitro y el juez-guía, para construir la figura del magistrado que, con autoridad legal, va guiando a la comunidad en crisis para poder llegar con ella a un ciclo vital nuevo y a un proceso de reorganización más rico; un juez participante que con su presencia va insertando la ley como un proceso de aprendizaje y de encuentro entre el sistema legal y el sistema familiar que va provocando cambios. 

Desde lo interdisciplinario fue pionero del trabajo en red y dedicó buena parte de su función al abordaje de casos de protección de personas (maltrato, abuso o negligencia grave) y, a pesar del rechazo de la Cámara en lo Civil, insistió y obtuvo de la Corte Suprema de Justicia la incorporación de una Cámara Gesell en su juzgado, que le permitió llevar a cabo una experiencia inédita en la labor judicial, como supervisar el trabajo y reunir una numerosa videoteca de casos que permitían la autoobservación y los ajustes. La Cámara Gesell permitió incorporar el modelo trigeneracional incorporando a los abuelos a las reuniones de la familia. 

Un capítulo aparte fue la relación con los abogados que, según sus propias palabras, “al principio “quedaron muy afuera pero después nos empezamos a dar cuenta de la magnitud de la complejidad del sistema que por cierto los incluía. Entonces ideamos una estrategia de entrada diferente, por ejemplo: una carta que nosotros le mandamos a la gente, a los padres y que se la damos al abogado y le decimos en la carta que la lean juntos. La asistente social, en lugar de llamar directamente a la gente, primero llama a los abogados, o sea que tratamos de trabajar en red con ellos. En audiencia, en el 95% de los casos, los hago pasar primero a ellos y trato de formar un pequeño equipo”.

Como en mi caso, recibió la influencia de bibliografía de la sistémica italiana a través de bibliografía de autores como Guglielmo Gulotta y Giuseppe Santi, y del trabajo en Argentina de Silvia Crescini, Paula Albarracín y Pedro Herscovici.

Eduardo José Cárdenas estaba convencido que la mejor manera de interpretar la ley es hacer justicia en el caso concreto. Y también, según sus propias palabras, “la epistemología sistémica ha influido enormemente. Hay toda una aproximación ecológica, transdisciplinaria que está llevando a una interpretación de la ley mucho más flexible, que le sirva a la gente, no una ley como era la clásica derivación razonada del derecho vigente que termina aplastando al sujeto”.   

¡Gracias, Eduardo!

Citas y referencias:

  1.  Eduardo José Cárdenas fue Juez Nacional en lo Civil con competencia en familia, Fue profesor en la UCA, en la UBA. Fundador, asesor en temas de mediación familiar y docente a cargo de la formación de abogados de familia en la Fundación Retoño. Autor, entre otros, de La familia y el sistema judicial. Una experiencia innovadora (1988), Familias en crisis, intervenciones y respuestas desde un juzgado de Familia (1992) y Violencia en la pareja. Intervenciones para la paz desde la paz (1994).  Obtuvo los premios Athenea (1996), FENDIM (1990) y Konex (1998). Integró uno de los primeros grupos interdisciplinarios en Tribunales dedicados al área de familia e introdujo la Cámara Gesell en su juzgado. Retirado de la actividad jurisdiccional fue abogado consultor, negociador y mediador en asuntos de familia; en 2004 publicó El cliente negocia y el abogado lo capacita: una variante poco usada en los conflictos de familia. Descripción y resultados de un modelo de trabajo evaluado. También se dedicó a la historia argentina publicando varios libros de relatos de personas y familias argentinas. Amante de la fotografía y del yoga.

  2.  El Licenciado Label fue asesor de la presidencia de la Comisión de Familia, Mujer y Minoridad de la Cámara de Diputados de la Nación.

  3.  Publicada en el ejemplar Nro. 19, Año 4 del diario Perspectivas Sistémicas por el período diciembre 1991 / febrero de 1992.

  4.  Utilizando el material citado en la nota al pie precedente. 

  5.  Dal conflicto al consenso, Giuffré, Milano, 1988.

 

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